28 de mayo de 2009

Tecnología y Cultura: Tecnocultura

Más que Tecnología y Cultura: Tecnocultura
La discusión sobre las tecnologías como motores fundamentales de transformaciones
radicales en la sociedad y en la cultura, empieza a ser cada vez más difundida, afirmada y
criticada, desde diferentes ámbitos de saber. Preguntas acerca de cómo se desarrolla su
impulso, cuáles son los criterios de selección que se aplican, cuáles son las finalidades de
su uso, cómo se insertan y se relacionan con los sujetos y las culturas y cómo estas las
transforman, son, entre otras, cuestiones insoslayables.

1 comentario:

  1. hola meria alejandra que lindo blog de antonella chau besos♥

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Enseñar y Aprender con Nuevas Tecnologías

INFORME SESIÓN 3
Modulo: Enseñar y aprender con tecnologías

“Dígame y olvido, muéstreme y recuerdo. Involúcreme y comprendo”

Proverbio Chino


"En la nueva y cambiante Sociedad de la Información en la que estamos inmersos, no dudamos la importancia de las TICs en el proceso educativo, lo que lleva a incorporar en el proceso de enseñanza aprendizaje un canal nuevo que el profesor tiene que integrar como un recurso didáctico más. En definitiva estamos educando personas que serán ciudadanos participes de esta Sociedad de la Información" * Castell, (1997). La era de la Información.


Las Nuevas Tecnologías y su incorporación al ámbito educativo promueven la creación de nuevos entornos didácticos que afectan de manera directa tanto a los actores del proceso de enseñanza-aprendizaje como al escenario donde se lleva a cabo el mismo
Es por ello que las Nuevas Tecnologías aportan un nuevo reto al sistema educativo que consiste en pasar de un modelo unidireccional de formación, donde por lo general los saberes recaen en el profesor o en su sustituto el libro de texto, a modelos más abiertos y flexibles, donde la información situada en grandes bases de datos, tiende a ser compartida entre diversos alumnos. Frente a los modelos tradicionales de comunicación que se dan en nuestra cultura escolar, algunas de las tecnologías generan una nueva alternativa tendiente a modificar el aula como conjunto arquitectónico y cultural estable donde el alumno puede interactuar con otros compañeros y profesores que no tienen por qué estar situados en un mismo contexto espacial.
Esta nueva perspectiva espacio-temporal exige nuevos modelos de estructuras organizativas de las escuelas que determinen no sólo el tipo de información transmitida, valores y filosofía del hecho educativo, sino también cómo los materiales se integran en el proceso de enseñanza-aprendizaje, las funciones que se le atribuyen y los espacios que se le concede.

En esta línea, Escudero Muñoz propone para una integración aceptable de las Nuevas Tecnologías de la información y comunicación, “la preexistencia de un programa o proyecto pedagógico, como marco de sentido y significación para decidir sobre el cuándo, cómo y por qué del uso o no de un determinado medio o tecnología” Esta integración escolar de las Nuevas Tecnologías exige una línea de argumentación propiamente educativa, centrada en reflexionar y debatir sobre qué cuestiones ideológicas entran en juego al utilizar en la educación ciertos medios dentro de sus posibilidades educativas, administrativas y culturales.
Para que los medios queden integrados en el trabajo cotidiano de las aulas, se requiere la participación activa de un elemento clave: el profesional de la educación. Es él quien, en cada situación de aprendizaje, con sus decisiones y su actuación, conseguirá que el medio quede integrado. Desde esta perspectiva es evidente que el papel que debe desempeñar el profesor ha de sufrir un cambio profundo con respecto al que ha ejercido de forma tradicional. El profesor pasará de ser el elemento predominante y exclusivo en la transmisión de conocimientos a convertirse en una pieza clave del proceso enseñanza-aprendizaje, como elemento mediador generador y organizador de situaciones las situaciones de aprendizaje.
El profesor constituye una pieza esencial de todo proceso de mejora cualitativa de la enseñanza, para lo cual su formación inicial en Nuevas Tecnologías resulta fundamental, de manera que garanticen la verdadera integración de estas herramientas en la realidad escolar.

El desafío para el docente. La realidad de las escuelas

En la nueva Era de la información el profesor tiene que introducir un cambio metodológico, lo que supone estrategias metodológicas y organizativas para el uso de las TIC en el aula que deben ir encaminadas a fomentar el aprendizaje activo, constructivo y colaborativo.
Según esto, el profesor es un guía y orientador y los alumnos se convierten en actores de su propio aprendizaje.
El especialista en educación Andy Heargraves señala que la docencia, en la actualidad, es una profesión que sufre la tensión de dos fuerzas, entre otras. Por un lado, se espera que los docentes sean capaces de conducir un proceso de aprendizaje que permita el desarrollo de las capacidades para la innovación, la flexibilidad, el compromiso, y, en este sentido, constituirse en impulsores o promotores de la sociedad de la información y del conocimiento y de todas las oportunidades que promete. Por otro, se espera que los docentes y las escuelas mitiguen y contrarresten problemas de nuestro tiempo, como las profundas desigualdades económicas y en el acceso a bienes simbólicos, el excesivo consumismo y la pérdida del sentido de pertenencia comunitaria.
La integración de TIC en la enseñanza puede generar nuevas presiones en el desarrollo de las tareas habituales de un docente y en sus modos de enseñar. Trabajar con tecnologías audiovisuales e informáticas exige adquirir nuevos saberes, ir más allá de la propia disciplina que se está enseñando y mantenerse actualizado; así como ofrecer, en Tecnologías de la información y la comunicación en la escuela la enseñanza de las asignaturas, abordajes coherentes con los cambios que las nuevas tecnologías provocan en condiciones de producción científica, y pertinentes en relación a los problemas globales. Implica reflexionar sobre las propias prácticas y diseñar los espacios y los tiempos en que se desarrollará la enseñanza.
Los cambios culturales corren a una velocidad diferente de las innovaciones tecnológicas. Lo mismo ocurre con la formación docente y las prácticas pedagógicas. Lo importante es emprender el camino de la exploración y la experimentación para la incorporación de las nuevas tecnologías con la claridad de que estas no son un fin en sí mismas, sino medios y modos de adquirir comprensión, un pensamiento crítico.
En el contexto de incorporación de las nuevas tecnologías en las aulas, las preguntas fundamentales al momento de pensar una propuesta de enseñanza permanecen: ¿por qué, para qué y qué enseñar?, ¿cómo organizar la enseñanza?, ¿qué y cómo evaluar?, ¿de qué modo debemos educar para mejorar la condición humana? Apuntamos siempre a tomar decisiones fundamentadas y coherentes y a planificar, entendiendo que esto funciona siempre teniendo en cuenta el contexto y los alumnos con los cuales estamos trabajando. Abiertas, flexibles, revisables, las planificaciones deben funcionar como guías de trabajo, ya que son, en palabras de Dino Salinas Fernández “hipótesis que se ponen a prueba”, especialmente cuando para el docente la utilización de TIC es algo novedoso.

La inclusión de las TIC ofrece un desafío y una oportunidad.
El desafío requiere inventar modos de mediación de las tecnologías en el aula, que logren alterar las relaciones que los jóvenes han construido espontáneamente con ellas y potencien su utilización en beneficio del aprendizaje, el conocimiento, el análisis de la información, el acceso a nuevas formas de organizar el pensamiento.
La oportunidad supone que las TIC vivan en la escuela, es decir, formen parte de su cotidianeidad, favorezcan puentes de comunicación con las generaciones más jóvenes, nos acerquen a sus modos de sentir, de actuar, de vincularse.
Las TIC pueden tener efectos mucho más trascendentales en el plan curricular de una institución: tienen el potencial para mejorar el aprendizaje en las diversas áreas, la comprensión de conceptos, desarrollar capacidades intelectuales y de otros tipos en los estudiantes, enriquecer ambientes de aprendizaje.
Las TIC, particularmente con el manejo de Internet y sus entornos virtuales exigen desarrollar nuevas habilidades y estrategias, tanto para aprender, como para emplear a los nuevos medios, y para buscar, elaborar o transmitir información. Asimismo posibilitan procesos de Enseñanza-aprendizaje, dentro de los que se elimina la exigencia de coincidencia en tiempo y espacio. También demandan la creación de una nueva visión educativa que genere un sistema que contemple la integración de estos medios al currículo escolar. Elementos que una vez incorporados plenamente al ámbito educativo, nos allanarán el camino hacia el proceso de transición de la sociedad de la información hacia la cimentación de una Sociedad del Conocimiento.
Paulatinamente deberán incorporarse a los planes de estudio y contenidos relacionados con el aprovechamiento específico de las TIC en cada asignatura; tales como: “la búsqueda y selección de información, la capacidad de análisis crítico (considerando perspectivas científicas, humanistas, éticas… ), la elaboración personal de conocimiento funcional, la capacidad de resolver problemas, la conciencia de las propias opiniones y su argumentación, el equilibrio afectivo, el trabajo en equipo, la capacidad de autoaprendizaje.”


Bibliografía:

ÁREA MOREIRA, M. Los materiales curriculares en los procesos de diseminación y desarrollo del currículum, en: Escudero, J.: Diseño, desarrollo e innovación del currículum, Madrid: Síntesis. (1999):
CABERO, J. Nuevas Tecnologías aplicadas a la educación. Madrid, Síntesis. 2000.
CABERO, J. y GISBERT, M. La formación en Internet. Guía para el diseño de materiales didácticos. Trillas Eduforma. 2005.
Juan Manuel Escudero Muñoz Tecnología e innovación educativa Bordón. Revista de pedagogía, , Vol. 47, Nº 2, 1995,
GVIRTZ, S. Y PALAMIDESSI, M. El ABC de la tarea docente: curriculum y enseñanza. Buenos Aires: Aique Grupo Editor. Cap. 6. 1998
Hargreaves, Andy. Enseñar en la sociedad del conocimiento (La educación en la era de la inventiva). Barcelona .España. 2003.
SALINAS, D., La planificación de la enseñanza: ¿técnica, sentido común o saber profesional?, Angulo, J. F. y Blanco, N. (comps.), Teoría y desarrollo del currículo. Málaga: Aljibe. 1994
SALINA Fernandez, D. Los profesores y la planificación de la enseñanza: ¿qué hago el lunes?. Cuadernos de Pedagogía 1994.
FENSTERMACHER, G, Tres aspectos de la filosofía de la investigación sobre la enseñanza, en: Wittrock, M., La investigación en la enseñanza I , Paidós-M.E.C, Madrid-Barcelona. .1989.
LITWIN, E. (2005) De caminos, puentes y atajos: el lugar de la tecnología en la enseñanza. Educación y Nuevas Tecnologías. II congreso Iberoamericano de Educared. Disponible en URL: http://www.educared.org.ar/congreso/edith_disertacion.asp
MARCHESI, A. y MARTIN, E (2003) Tecnología y Aprendizaje. Madrid: Editorial SM. Disponible en URL: http://www.librosvivos.org/piloto/
PERKINS, D. La enseñanza y el aprendizaje: la teoría uno y más allá de la teoría uno. La escuela inteligente. Del adiestramiento de la memoria a la educación de la mente. Gedisa, Barcelona. 1995.





Educación en redes

Educar en red Módulo:Bases y Actualización en Nuevas Tecnologías El aprendizaje, el estudio y la educación juegan un papel muy importante en el desarrollo de la sociedad, siendo uno de los motores de su proceso evolutivo. Es por ello que la docencia y los procesos de aprendizaje deben adaptarse permanentemente a las características de los individuos que en cada momento la componen. La influencia de la tecnología se percibe en nuestras generaciones más jóvenes, aquellas que han crecido y se han desarrollado en un medio plagado de tecnología. Esta generación está compuesta por los nativos digitales. La expresión nativos digitales (“digital natives”) fue acuñada por Marc Prensky en un ensayo titulado “La muerte del mando y del control”, donde los identificaba con aquellas personas que han crecido con la Red y los distinguía de los inmigrantes digitales (“digital inmigrants”), llegados más tarde a las TIC. Nacieron en la era digital y son usuarios permanentes de las tecnologías con una habilidad consumada. Su característica principal es sin duda su tecnofilia. Sienten atracción por todo lo relacionado con las nuevas tecnologías. Con las TICs satisfacen sus necesidades de entretenimiento, diversión, comunicación, información y, tal vez, también de formación. Forman parte de una generación que ha crecido inmersa en las Nuevas Tecnologías, desarrollándose entre equipos informáticos, videoconsolas y todo tipo de artilugios digitales, convirtiéndose los teléfonos móviles, los videojuegos, Internet, el email y la mensajería instantánea en parte integral de sus vidas y en su realidad tecnológica. Navegan con fluidez; tienen habilidad en el uso del ratón; utilizan reproductores de audio y video digitales a diario; toman fotos digitales que manipulan y envían; y usan, además, sus ordenadores para crear videos, presentaciones multimedia, música, blogs, etc. A los nativos digitales les encanta hacer varias cosas al mismo tiempo: son multitarea. En el ámbito educativo la incorporación de los nativos digitales ha supuesto la introducción de una serie de desafíos. Los nativos digitales, estudiantes de hoy en día y del mañana, no son los sujetos para los que los sistemas educativos y sus procesos de aprendizaje fueron diseñados. Sus profesores son, en el mejor de los casos, inmigrantes digitales que han hecho el esfuerzo de acercase a las nuevas tecnologías e intentan enseñar en un lenguaje muchas veces incomprensible para estos nativos digitales, pudiendo producirse cierto rechazo, o pérdida de atención o de interés. Es lógico pensar que existe el riesgo de brecha entre la cultura de los nativos digitales y aquella que enseñan sus profesores. Los docentes saben menos de la tecnología que sus estudiantes y, en consecuencia, los nativos digitales pueden estar siendo formados en un modo que no es relevante para ellos. La enseñanza “analógica” tradicional no los puede preparar de una forma óptima porque el uso de esas tecnologías es uno de los nexos que los unen y los definen como generación o colectivo. Su nivel de decodificación visual es mayor que en generaciones anteriores, rechazando a veces los modos tradicionales de exposición, solución de problemas, toma de decisiones y otros utilizados en los procesos de educación. Es difícil mantenerlos atentos en una clase tradicional de exposición de contenidos por parte del profesor, porque tienen la percepción de que ese contenido lo pueden consultar en Internet, lo pueden intercambiar entre ellos, localizar otras fuentes, elaborar mapas o visualizaciones. En definitiva, tienden a participar activamente en la construcción de su propio conocimiento. Está claro que algo debe cambiar. En los últimos años ha surgido un fenómeno, que se ha venido a denominar web 2.0, que ha supuesto una nueva forma de pensar la web con múltiples vertientes que pueden aplicarse con mayor o menor facilidad, en todo tipo de propuesta educativa. El desarrollo y explotación del conocimiento colectivo es uno de lo logros más destacados de la denominada Web 2.0 y se logra gracias a las siguientes acciones • Crear contenidos por parte de los usuarios, acceder a la información existente, reflexionar y llegar a conclusiones para posteriormente plasmarlas en contenidos de producción propia (blogs y wikis). Los usuarios registran su conocimiento y crean nueva información. • Compartir objetos digitales (vídeos, fotografías, documentos, enlaces favoritos,…). • Recopilar información: clasificar, estandarizar, comentar, valorar/puntuar (“rating”), etiquetar (“tagging”) y actualizar contenidos digitales existentes. Nuevos conceptos como el de folksonomía y tecnologías como la sindicación RSS ayudan en estas labores. • Incorporar el video como formato de comunicación. • Usar el trabajo colaborativo para la creación de nuevos recursos de conocimiento. • Otras acciones socio-colaborativas Esas tecnologías y, sobre todo, el consiguiente cambio de actitud, presentan una multitud de oportunidades. Entre ellas es necesario destacar el concepto de software social, que se refiere al uso de la comunicación mediada por ordenador para la formación de comunidades: una aplicación basada en la web se pone a disposición de una multitud de usuarios que aportan información a cambio de un incentivo. De la suma de esos datos u opiniones fragmentados emerge lo que se ha dado en llamar the wisdom of crowds: un sistema complejo formado por una multitud de agentes sencillos que muestra una inteligencia colectiva. La aplicación paradigmática del software social es del.icio.us, que suplanta la aplicación de «favoritos» del navegador: cada usuario anota sus parcelas de interés de la Red para facilitar su propia navegación, sin seguir ninguna regla específica de catalogación, y del agregado de esas anotaciones emerge una descripción del conjunto de la Red imposible de obtener mediante un esfuerzo centralizado, por bien organizado que esté. La web 2.0 facilita la utilización de Internet como una extensión del aula convirtiéndola en una herramienta más para el aprendizaje y multiplicando las posibilidades del profesor, que puede dar más dinamismo a su tarea docente. Blogs y wikis no son más que un ejemplo, pero las aplicaciones web que pueden usarse son cada vez más numerosas. La comunidad docente debe estar abierta a estos nuevos sistemas de aprendizaje y debe ser capaz de informar y formar al profesorado de los usos docentes de Internet. La utilización de las herramientas que proporciona la web 2.0 no debe ser una complicación para el docente, sino que debe ayudarle en su trabajo. La Red está cada vez más presente en nuestra sociedad y la comunidad docente no debe quedarse al margen, debe conocer y saber aprovechar los recursos disponibles en Internet.

SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN


MÓDULO: TRANSFORMACIONES Y DESAFÍOS DE LA EDUCACIÓN

TEMA: SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN


La Sociedad de Información es una etapa de evolución de la sociedad caracterizado por un conjunto de elementos que orientan la visión del futuro de las sociedades en donde el énfasis está puesto en el conocimiento, el uso de las tecnologías de información, su intercambio, los cuales van a determinar cambios profundos en la vida del individuo y su entorno social, político, económico y cultural. La característica resaltante de la Sociedad de Información es que cada persona, ciudadano u organización no solo dispone de sus propios almacenes de conocimiento sino que también tiene una capacidad ilimitada para acceder a la información generada por los demás y el potencial para convertirse el mismo en generador de información para otros a diferencia de paradigmas tradicionales en los que el acceso a la información estaba restringido o era poco accesible para su obtención.
Por lo tanto la Sociedad de Información designa nuevas formas de relación dentro de la economía y sociedad puesto que es una herramienta, un capital que permitirá obtener riqueza en diversos aspectos mientras se le dé el uso correcto.
Es evidente que los avances tecnológicos que se vienen produciendo en las últimas décadas están cambiando las formas de vivir y comunicarse, incluso nos están transformando a nosotros mismos.
En este mundo globalizado la principal meta consiste en acelerar la instauración de una economía abierta y autorregulada a escala mundial. En consecuencia, los países desarrollados han aplicado políticas para el avance de las infraestructuras que apoyan la implantación de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). Se han intensificado las estrategias dirigidas a los países emergentes para que dejen vía libre a la inversión de las grandes corporaciones de telecomunicaciones, producción de contenidos e informática, en busca de nuevos mercados para difundir a escala global su producción. Todo esto significa que están cambiando las formas de acceso, utilización y difusión de la información y las modalidades de comunicación a escala planetaria.
Esta realidad favorece mayores desequilibrios económicos, sociales y tecnológicos llamada “brecha digital”, que marca la desigualdad norte – sur, la brecha que existe entre los países desarrollados y los países con economías emergentes.
Con la difusión de la informática ha comenzado una nueva revolución tecnológica. El eje de este proceso es la creación de aparatos que generan y retro-alimentan la información con finalidades productivas. Los nuevos instrumentos permiten el procesamiento de datos útiles para el trabajo humano, que potencian el conocimiento. El desarrollo de una tecnología para sistematizar, integrar y organizar el uso económico de la información.
La nueva rama industrial de "alta tecnología" o informática ha surgido para la fabricación de los nuevos artefactos. Se sustenta en la revolución microelectrónica, que ha creado los componentes miniaturizados de transmisión eléctrica (semiconductores o "chips"), que permiten acelerar el procesamiento de la información. Incluye desde la fabricación de los "chips" hasta el desarrollo de los elementos físicos (hardware) y lógicos (software) de las máquinas universales (computadoras), que transmiten, combinan, almacenan o auto-modifican la información en función de los resultados buscados.
Las telecomunicaciones son el otro pilar de "alta tecnología" desde su "confluencia digital" con la microelectrónica. Los avances centrales en este campo han sido la conversión al formato digital de distintas modalidades de la información (textos, sonido, imágenes) y el espectacular incremento de la capacidad de transmisión logrado con la introducción de la fibra óptica. De este desarrollo emergen las redes de Internet.
Las nuevas tecnologías de la información aportan los instrumentos para el desarrollo de otras transformaciones de envergadura, como la biotecnología. Facilitan además, el uso de nuevos materiales (plásticos, cerámicos, especiales) e impulsan los grandes cambios en los dos polos del progreso industrial: la generación de energía y la acción de las máquinas-herramientas.
La informática permite renovar el diseño, la producción y la comercialización de las mercancías y moderniza radicalmente los instrumentos y los procesos de trabajo. Con la microelectrónica se introdujeron los métodos de control numérico (simples, computados, directos) en las máquinas herramientas (MHCN) y se impulsó el diseño por imágenes (CAD). Luego se desenvolvieron formas integradas de fabricación computarizada (CIM), modalidades de diseño y fabricación directa (CAD-CAM) y sistemas flexibles de producción (FMS). La informática introduce la flexibilidad técnica y la diversificación en la industria y alienta la reducción de los tiempos muertos y la programabilidad de la producción.
La innovación informática ha sido notablemente incorporada a las comunicaciones, que incide en la transformación de los instrumentos de trabajo y en los métodos de gestión.
La influencia de las nuevas tecnologías de la información se ha vuelto perceptible en la vida cotidiana, especialmente desde la universalización del uso de pequeñas computadoras a la aparición de una amplia gama de nuevos bienes de consumo informatizados que ha reforzado este impacto. Un cambio en la estructura de la demanda se va conformando a medida que la PC hogareña, el fax, la telefonía celular o los video-juegos, procesador de textos, graficadores, editor de ecuaciones, calculadoras, scanner, video, televisión satelital, grabadoras, impresoras, micrófonos, videocámaras, mp3, mp4, Sonido digital, Internet, las tecnologías multimedia (CD-Rom, DVD, etc),programas multimedia, software educativos, tarjetas de crédito, sistemas de memorización, almacenamiento y procesamiento.
Todos estos productos tecnológicos modifican nuestra vida diaria como así también nuestro trabajo en educación, nuestra forma de relacionarnos y comunicarnos, capacitarnos.
Los sistemas tecno-comunicaciones interactivos existentes transforman las coordenadas clásicas del espacio y el tiempo y por ende, las dimensiones de la vida humana en relación. El espacio es de flujos y el tiempo es atemporal (Castells, 1997) que trasciende e incluye la variedad representacional de lenguajes y soportes que históricamente se conocen.
Estos contextos inéditos que se caracterizan por interacciones mediadas por las TICs imprimen marcos de pensamiento, sentimiento y acción diferentes a los habituales que caracterizaron a las generaciones anteriores.
Se trata de tiempos de alta complejidad multimedia y lectura hipertextual, de realización en red de multitareas (o tareas simultaneas) veloces y urgentes, donde se prefiere probar y hacer mas antes que reflexionar y planear, a través de los nuevos dispositivos móviles de comunicación.
La rapidez con que los cambios se producen llena de asombro, y origina fenómenos desconocidos como que la innovación vaya por delante de la producción y los diferentes productos tecnológicos no puedan guardarse por mucho tiempo, ya que su obsolescencia será inmediata. Ese es, precisamente, uno de los rasgos distintivos de la revolución tecnológica, la aplicación inmediata de las innovaciones.
La revolución tecnológica está determinada por una enorme capacidad para procesar y transmitir información a una velocidad creciente, con un coste decreciente, y la posibilidad de distribuirla a través de redes que se extienden por todo el mundo.
Las consecuencias de este fenómeno saltan a la vista, reflejándose en la uniformidad de modos, hábitos y costumbres. Es el resultado de la distribución universal de imágenes, más o menos estandarizadas, y su impacto en civilizaciones y sociedades de costumbres muy diversas.
Las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) posibilitan la construcción de un nuevo espacio-tiempo social, en el que puede desarrollarse la sociedad de la información, porque las TIC no sólo transforman el espacio-tiempo global, sino también los ámbitos locales y domésticos.
Para algunos las consecuencias de vivir en un mundo intercomunicado, global, se están ya viviendo y se llaman movimientos masivos de población, deterioro irreversible del medio ambiente o amenaza del desempleo a gran escala.
Otra de las consecuencias de trascendencia capital y cuyas secuelas también se pueden comprobar fácilmente, es la pérdida de relevancia de los Estados en su concepción tradicional y su paulatina sustitución por organismos supranacionales.
El mundo no sólo no ha abandonado la letra seducido por la imagen, muy al contrario, para manejar un ordenador se necesita saber leer y escribir. La nueva tecnología electrónica admite riesgos como la soledad o el requisito de poseer la capacidad de discernir entre lo accesorio y lo sustancial, una nueva capacidad de abstracción.
Estas nuevas capacidades requeridas exigen, una vez más, repensar el modelo de educación: se precisan nuevas competencias que permitan gestionar la abstracción o diferenciar lo real de lo virtual, cualidades, en definitiva, que capaciten a las nuevas generaciones y no condenen a los individuos a ser "indigentes digitales" o "analfabetos tecnológicos".
Se necesita una nueva forma de destreza crítica, una facultad todavía desconocida para seleccionar la información brevemente, con un nuevo sentido común. Lo que se necesita es una nueva forma de educación. Es importante aceptar -y contribuir a difundir por medio de la enseñanza- el modelo emergente de vía única de acceso a una información mediatizada por demás, o, por el contrario, reivindicar el desarrollo de un modelo informacional realmente plural, tanto en sus orígenes como en sus contenidos y medios de acceso: tecnodiversidad para la diversidad cultural. Debería ser evidente que la alternativa no es la del rechazo del conocimiento de las tecnologías de la información, pero tampoco la aceptación sumisa y acrítica de la obligada necesidad de tal conocimiento como único medio admitido de participación.
En una entrevista, Castells hacía referencia a Internet, como posible factor de exclusión. "El factor de exclusión más importante es y será el acceso al trabajo y a la carrera profesional, y antes el nivel educativo, porque sin educación la tecnología no sirve para nada…”

BIBLIOGRAFÍA
· Manuel Castells; La era de la información (1997); Tomo I, Economía, Sociedad y Cultura; Capítulo 1: "La revolución de la tecnología de la información".
· Manuel Castells; La era de la información (1997; Tomo I, Economía, Sociedad y Cultura, Prólogo: "La red y yo".
· Levis, Diego; Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información (2004): "Modelo para armar” en Signo y Pensamiento nº 44, Bogotá.
· Juan de Pablo Pons (2008) Algunas reflexiones sobre las tecnologías digitales y su impacto social y educativo [01-03-2008] en Quaderns Digitals De cómo la tecnología no logra integrarse en la escuela a menos que…. cambie la escuela . Begoña Gros 2004, Jornadas Espiral, Barcelona
· Crovi, Dealia (2004) Educar en la red. Nuevas tecnologías y procesos educativos en la sociedad de la información. Portal de Comunicación INCOM/UAB